|
|
 | DINERO |
 |
|
¿QUIERES COMPRAR UN AUTO, PERO NO TIENES CRÉDITO?
Si estás entre los 20 y 25 millones de personas que viven en los Estados Unidos sin un historial de crédito, esto influirá inevitablemente en lo que te corresponderá pagar por un préstamo de auto y en lo difícil que se te pondrá la compra.
Existen dos grandes grupos de personas que se encuentran en esta situación: los jóvenes, en especial aquellos que aún no han ingresado a la universidad y que podrían enfrentar mayores trabas para comenzar a establecer su crédito, y los inmigrantes que están recién llegados y no han tenido el tiempo suficiente para crear un historial crediticio.
Lamentablemente, cuando un inmigrante llega a los Estados Unidos, debe comenzar a crear su crédito de cero, así tenga uno excelente en su país de origen.
Recientemente estaba conversando con Martín Delgado, un amigo venezolano que me comentaba que justamente acaba de ayudar a su cuñado, recién llegado de Venezuela, a comprar su primer auto, ya que ha venido a establecer su residencia a Miami, Florida.
Su cuñado no tiene crédito en los Estados Unidos, lo que le imposibilitaba poder comprar un auto; para su suerte, Martín, dada la cercanía del nexo familiar, accedió a hacer la compra a su nombre (ya que él tiene muchos años viviendo en el país y tiene su crédito establecido), y su cuñado se encargará de hacer los pagos mensuales de las cuotas del préstamo.
Casos como este no abundan, ya que Martín está poniendo en riesgo la solidez de su crédito, asumiendo un financiamiento, que si su cuñado no cumple con los pagos, él será el único responsable.
¿Qué otra opción tenía su cuñado? Pues como el mismo Martín me comentaba hizo él cuando llegó a este país: comprar el auto de contado. O como hizo mi esposo hace 11 años cuando también nos mudamos a Miami: tuvo que comprar nuestro primer auto en uno de estos concesionarios pequeños que lo financiaron con unos intereses altísimos, pero como todo, teníamos que pagar el precio de no tener crédito y de ser inmigrantes recién llegados.
Otros grupos minoritarios de personas que tienen problemas para adquirir un préstamo para su auto, debido a que no tienen un historial crediticio son las mujeres viudas o divorciadas que siempre han estado bajo la sombra del crédito de su esposo, las personas retiradas que por no utilizar su crédito podrían perder su historial para tener que comenzar de nuevo y aquellos que, por razones justificadas, nunca han querido vivir del crédito y prefieren hacer todas sus compras en efectivo.
Lamentablemente para vivir dentro del sistema americano es casi imprescindible establecer un historial de crédito, ya sea para comprar auto, casa, pagar estudios universitarios, o simplemente contar con el respaldo de una tarjeta de crédito en casos de emergencia.
Es por esto la importancia de comprender de qué se trata todo lo del historial de crédito, en especial al momento de comprar tu primer auto, hay ciertos pasos que te pueden ayudar a conseguirlo, unos más rápidos y otros más lentos, todo depende de tu astucia y de la necesidad que tengas de obtenerlo.
Historia continua abajo
* Ahorra lo suficiente hasta que reúnas el dinero para comprar tu auto. Obviamente esta opción hay que pensarla muy bien antes de llevarla a cabo, ya que lamentablemente un auto no es una inversión en la que puedas recuperar o sacar ganancias del dinero invertido; por el contrario, apenas sacas el auto del concesionario ya comienza a devaluarse.
* Trata de conseguir un préstamo por todos los medios. Si te empeñas, seguro conseguirás quién te financie la compra de tu auto, pero eso sí, prepárate a pagar más de la cuenta por el cargo más elevado de intereses que te cobrará el prestamista por no tener crédito.
* E incluso puedes preguntar cómo calificar con un historial crediticio no tradicional, es decir, en el que puedas demostrar tu habilidad para cumplir con pagos mensuales como luz, teléfono celular, colegio de tus hijos, o cualquier otro compromiso que te ayude a establecer esta forma de crédito.
* Busca a un familiar o amigo que compre el auto por ti. Esto es posible si tienes una persona que tenga mucha confianza en ti y que acceda a comprar el auto a su nombre para que tú asumas los pagos del préstamo durante el tiempo establecido. De lograrlo por esta vía, recuerda que tienes en tus manos cuidar el préstamo de esta persona que está confiando en ti y que te está brindando su apoyo; así que si te atrasas con los pagos o decides simplemente no pagar más, estarás poniendo en riego su historial crediticio obligándolo a asumir los pagos o a enfrentar una deuda que sabes bien que no es suya. Esta opción puede ayudarte en adquirir el vehículo pero no te favorecerá mucho para comenzar a construir tu historial de crédito.
* Apenas puedas comienza a construir tu crédito, ya sea a través de una tarjeta de crédito garantizada (secured credit card), o pidiéndole a un familiar o amigo que te incluya con una extensión de una de sus tarjetas de crédito. Pero ¡ojo! esta última opción también pude ser arriesgada si el titular principal de la cuenta no hace los pagos a tiempo, afectando directamente tu crédito.
En definitiva, lo mejor es que trates de hacer las cosas por ti mismo, así evitas perjudicar a alguien más o a tu persona y comienzas a asumir tus propias responsabilidades. Sobre todo cuando se trata de comprar un auto, hazlo por ti mismo, sin esperar que nadie te ayude, aunque sea muy difícil al principio, esto no quiere decir que sea imposible de lograrse y, en el camino vas creando tu propio crédito.
Terra/María Mercedes Tenorio

EL PLAN DE REATIVACIÓN DE EEUU NO TENDRÁ EFECTOS INMEDIATOS
El vasto plan de reactivación de 787.000 millones de dólares adoptado el viernes por el Congreso estadounidense, impulsado por el presidente Barack Obama, aliviará la economía dañada por la recesión pero no de manera tan rápida como se espera, según analistas.
El plan prevé medidas de reducciones impositivas por 286.000 millones de dólares, cerca de un tercio del monto total, con el fin de reactivar el consumo. Su impacto debería sentirse paulatinamente.
El programa de gastos podría, en cambio, producir un efecto más lento si se tiene en cuenta el tiempo que va a requerir la aprobación y la financiación de los diferentes proyectos, insisten los expertos.
El resto del monto aprobado será volcado a la construcción y restauración de infraestructura, y a otros programas que conciernen a la educación, la salud o las energías limpias, pero se prevé que se realizarán entre 2009 y 2010.
Los economistas de Barclays Capital estiman que 245.000 millones de dólares de esta partida del plan se gastarán en 2009, pero sólo 81.000 millones de éstos durante el primer semestre.
El analista citó medidas "reducidas o eliminadas", como los estímulos para la compra de automóviles o viviendas. En términos de impulso para la economía, el plan es "realmente ineficiente", concluyó Harris.
Para Sal Guateri, economista en BMO Capital Markets, el plan de reactivación "no cambia el hecho de que nos enfrentamos a la mayor recesión desde los años 1930".
"La mayoría de las medidas alentadoras llegarán en el segundo semestre y en 2010, cuando los proyectos de infraestructura habrán sido elaborados y puestos en marcha", añadió.
"El presidente dijo que el plan crearía o salvaría unos 3,5 millones de empleos. Es discutible porque todavía esperamos 1,5 millones de pérdidas de empleos en los meses por venir", observó Guatieri.
Kenneth Rogoff, profesor de economía en Harvard, afirma por su parte que el plan sólo dará sus frutos si lo acompaña un programa de rescate del golpeado sistema bancario. "Es como realizar una transfusión sanguínea a un paciente que aún está sangrando", comentó.
"Si no restablecemos el sistema bancario, entonces sólo es un estímulo momentáneo de la economía. Simplemenente no hemos tomado las medidas correctas a favor de los bancos", señaló Rogoff.
Algunos analistas juzgan entre otros que este esfuerzo legislativo inmenso fue elaborado con demasiado apuro y en base a consideraciones políticas para no obtener otra cosa que un efecto limitado.
Las actividades creadoras de empleos no van a comenzar "de aquí a varios meses, incluso años y quizá nunca" lo hagan, predijo David Kotok, de Cumberland Advisors.
Opiniones similares surgen de Robert Green, de la firma de investigación independiente, Briefing.com, para quien el tamaño del plan es proporcional al riesgo que se corrió, si fracasa.
"Si, como toda persona sensible, no está convencido de que gastar sea algo eficiente, pero tampoco convencido de que no lo sea, el proyecto de ley es lo mejor que puede emanar de un Congreso demócrata", analiza Irwin Stelzer, del Instituto Hudson.
"Obama tiene su plan de rescate (...). Ahora, es su recesión", señaló.
Terra/AFP

|
|